miércoles, 7 de julio de 2010

Uruguay - Holanda; FINALIZADO HOLANDA EN LA FINAL

















Cape Town Stadium (Ciudad del Cabo)





















El Mundial ya tiene un finalista: la Holanda de Sneijder y Robben que, a base de mucha pegada y poco juego, derrotó a Uruguay y se plantó a la gran cita con seis triunfos en otros tantos partidos. Pero asustar, no asusta. Al menos, el equipo. Las individualidades son otra cosa porque sus dos estrellas parecen tocadas por una varita mágica esta temporada: Sneijder no ha perdido contra nadie y Robben sólo ha perdido contra Sneijder en la final de la Champions.



























Ayer su víctima fue una Uruguay dignísima a la que le faltaban dos de sus tres mejores futbolistas (Luis Suárez y Lugano), pero que jamás se detuvo a lamerse las heridas. Ni siquiera cuando, tras 19 minutos de soporífero tanteo, Van Bronckhorst se sacó de la nada un zurdazo lejanísimo directo a la escuadra.






















Avisó Van der Vaart tras la primera buena maniobra de Van Persie en Sudáfrica y, como tantas veces, ajustició Sneijder, que mezcló calidad y suerte a partes desiguales. Su tiro malintencionado tocó en Maxi Pereira y se aprovechó de la presencia de Van Persie en un fuera de juego tan justo que avala la utilización del ante la duda, no pitar. Y antes de que Uruguay se levantara, el admirable Kuyt puso un buen centro que Robben ennobleció con un cabezazo perfecto a la cepa del palo. Punto final de este gran encuentro, ahora Holanda espera en la final a su rival que se decidirá mañana a las 20:30 ¿serán los alemanes? o ¿serán los españoles? en breve lo sabremos.











Felicidades a Holanda por su pase a la final del mundial después de 32 años

sábado, 3 de julio de 2010

Paraguay - España; FINALIZADO España clasificada









Desesperante partido el vivido hoy entre España y Paraguay. España jugaba contra un equipo que decía antes del partido que iba a jugar duro, y además jugaba contra la historia. El hecho de superar el fantasma de los cuartos de final era un factor importante.

Nos la pudieron liar los paraguayos en el minuto 40, con un gol que después fue anulado de Valdez. Se invalidó por fuera de juego, como poco después se demostró. El combinado español no jugaba como nos tiene acostumbrados. Le faltaba tener el balón y moverlo, mientras los paraguayos se cerraban como un candado.



Más tensión todavía en el minuto 58. La situación: Piqué se vuelve loco, y agarra a Cardozo del brazo tirando de él. El colegiado se da cuenta y pita la pena máxima. Un penal!! Pero ahí estaba Iker para reafirmarse como el que fue el mejor portero del mundo, y que sigue estando entre los mejores. Paró el penalty con una templanza increíble.

Pero la cosa no acabó ahí. Un minuto después. La situación: Villa cae dentro del área paraguaya. El colegiado pita penal!! de nuevo. Dos penalties en menos de 2 minutos. Se prepara Xabi Alonso para tirar. El fantasma de los 3 últimos penalties fallados por Villa con España pesaba sobre su cabeza. Xabi tira un derechazo, y mete gol, pero el árbitro, guatemalteco, algo increíble en mi opinión, hace repetir el tiro porque había jugadores dentro del área. La tensión se apoderó de Xabi en el segundo lanzamiento y lo falló, pero en el rechazo llegó Cesc y el portero lo derriba, sin llegar a pitarlo el árbitro.



Fue de los momentos de más tensión. Todos recordamos en ese instante el tongo del Mundial de Corea en cuartos, cuando nos anularon los goles porque al árbitro le salió del orto... Pero este momento quedó como una anécdota, ya que en el minuto 81 Villa marcó el gol de la victoria, y de nuevo con sufrimiento: Iniesta pasa a Pedro, tira, y da al palo, y Villa en el rechace remata y da ¡¡2 veces!! al palo antes de entrar... En ese momento todos nos parecíamos aficionados del Atleti sufriendo.



Volvemos de nuevo a Casillas. Minuto 88 y paraguay casi nos mata con un tiro que no llega a recoger Casillas, pero que saca un pie de la nada para despejar el tiro que vino después. De nuevo recordando, viene el instante en que Casillas, en los minutos finales del partido, salva al Real Madrid con dos santas paradas para conseguir la Copa de Europa ante el Leverkusen... Increíble todo.

Pero al final, España en semifinales. Se la juega ahora contra Alemania, que viene de ganar 4-0 a la Argentina del bocas Diego Armando.

En mi humilde opinión, veremos un gran partido si España juega como siempre. Alemania no se cierra, con lo que habrá muchas ocasiones de gol, y creo que goles para aburrir.

Argentina - Alemania; FINALIZADO Alemania clasificada









Alemania ha cerrado esta tarde la enorme bocaza de Maradona. El que prefirió en los últimos días centrarse en desprestigiar el gol de Villa ante Portugal por un "fuera de juego tan grande como este mundial" y el arbitraje, hoy se marcha vapuleado a su casa con el resto del equipo.





Los alemanes humillaron con un 4-0 espectacular a los del "Pelusa", con un gol en el minuto 3, un doblete de Klose y un jugadón de Schweinsteiger que culminó Friedrich en un impresionante golazo.



Argentina decepciona con este partido, el primero ante un equipo fuerte. A todo esto, Messi se va sin marcar en el mundial, y Klose está a un gol de igualar a Ronaldo como máximo goleador en fases finales. Veremos si lo consigue, o España consigue detenerle...



Esperemos que te sirva de lección, Dieguito!

GHANA-URUGUAY FINALIZADO



Abreu, bendita locura

Toda la emoción que le puede pedir a un partido de cuartos de final de un Mundial se condensó en los últimos diez minutos del Uruguay-Ghana. En ese tiempo, Ghana tuvo en su mano el pase a semifinales con un penalti en el descuento de la prórroga que falló Gyan. Después, ya en la tanda, el propio Gyan volvió a lanzar y acertó por la escuadra. De nada sirvió, porque Ghana falló dos penaltis y Uruguay uno. Muslera puso la clasificación muy cerca de los charrúas con dos paradas en la tanda, y Abreu puso la guinda con un lanzamiento que se recordará durante mucho tiempo. El 'loco' hizo honor a su apodo al lanzar el penalti decisivo a lo Panenka, como si aquello fuera una pachanga de barrio. Pero eran unos cuartos de final de un Mundial y la bicampeona del Mundo estará entre los cuatro mejores del torneo 40 años después.
El partido dejará otros héroes aparte del principal, Abreu. Uno de ellos será Muslera, que detuvo dos penaltis, y el otro Luis Suárez, que se sacrificó al detener con la mano un cabezazo de Adiyiah que era gol. El jugador del Ajax metió las dos manos y despejó la pelota, sabedor de que no quedaba más tiempo, de que si aquello entraba, Uruguay estaba fuera. El punta se perderá la semifinal porque fue expulsado, pero de no haber metido las manos no la habría jugado ni él ni el resto de sus compañeros. Cuando Gyan estrelló la pelota en el larguero, Luis Suárez fue el hombre más feliz del mundo.
Antes de toda esa locura, difícil de explicar y casi imposible de comprender, hubo un partido con su prórroga y con más ocasiones que juego. Primero empezó mandando Uruguay, muy bien plantada y dominando. No dejó a Ghana salir de su campo y sus puntas entraron a menudo en juego. Además, encontraron espacios porque el centro del campo de Ghana no achicaba tan bien como en anteriores citas. Al rescate del equipo africano acudieron Mensah y Vorsah, dos centrales que hicieron bien su trabajo. También el portero Kingson, que a su manera hizo tres u cuatro buenas paradas a lo largo del partido. La primera, un desvío en propia meta de Mensah que sacó con la cabeza y la segunda, un violento remate de Luis Suárez desde la frontal al que reaccionó con reflejos.
A esos minutos de agobio uruguayo siguieron otros de dominio africano, con claras ocasiones de Versah y Gyan. Muslera veía por fin que había rival enfrente. Ghana parecía de repente otro equipo, mucho más veloz, más fuerte, con buenas maneras. En el descuento de la primera parte, culminando los mejores minutos africanos, Muntari disparó desde lejos, el balón botó antes de la meta de Muslera y sorprendió al meta uruguayo. El problema para Uruguay, que podía haber sido muy grave, lo solventó Forlán poco después de volver de vestuarios. Lanzó una falta fuerte y entre el balón y Kingson hicieron el resto. El meta dio un paso hacia donde no debía y cuando quiso reaccionar ya era tarde.
Con el empate a uno hubo ocasiones para ambos bandos, aunque quizá más claras para Uruguay. Sobre todo una de Luis Suárez, que remató fuera un servicio de gol de Forlán, con Kingson fuera de la portería. En la prórroga estuvo más entero Ghana, quizá por su mejor condición física. Los 120 minutos se le terminaron haciendo largos a Uruguay. Kevin-Price Boateng tuvo un cabezazo a bocajarro para dar el triunfo a su equipo, pero nada comparado con la que tuvo Gyan dos minutos después. Luis Suárez puso las manos y Olegario Benquerenca lo vio. El destino citó a Gyan con la historia, pero el ghanés se estrelló con el larguero.
Después ya se sabe: la tanda de penaltis, los errores de Mensah, Maxi Pereira y Adiyiah y el penalti ya legendario de Abreu. No es la primera vez que lo hace, ni la primera vez que salva a Uruguay, pues ya hizo un gol decisivo en la repesca contra Costa Rica, pero nunca lo había hecho en un Mundial. Del campeonato más importante se esperan momentos así. De Uruguay, una doble campeona del Mundo, también. Lo tuvo Ghana para hacer historia, para ser el primer africano de la historia en meterse en semifinales, pero no lo aprovechó. Sí lo hizo Uruguay, que estará entre los cuatro mejores 40 años después. Llora Ghana, llora África, ríe Uruguay.

HOLANDA-BRASIL FINALIZADO



Sneijder se exprime a la pentacampeona!
Holanda se cargó a la pentacampeona por accidente. Así es el fútbol. Cuando nadie lo esperaba, ni Brasil, ni Holanda, empataron los holandeses, que después se pusieron por delante a la salida de un córner que finalizó Sneijder ¡de cabeza!. Fue el final de Dunga y de la 'canarinha'.

Que el fútbol no entiende de sentimientos ya lo sabíamos. Los escudos a veces no importan y Holanda borró de un plumazo las cinco estrellas que tiene Brasil en el pecho. Lo hizo por accidente cuando todo parecía bajo control brasileño. Todo fue un disparate en detrimento de Dunga, que tenía preparado el guión y Holanda se lo saltó cuando ni la propia selección holandesa lo esperaba.
Centró Sneijder con la izquierda al corazón del área y fue el principio del fin para Brasil, que se quedó con la mente en blanco. Falló el que nunca falla, Julio César. El mejor guardameta del mundo fue un mortal más tragándose el centro de su compañero en el Inter con la colaboración de Melo, que tocó el balón con la cabeza, la que no tiene para pensar, y empató el partido. El encuentro saltó por los aires y Holanda se exprimió a la pentacampeona.
Un detalle mínimo se convirtió en determinante. Un gesto, que nació de la nada, cambió el signo de un partido que echó a Brasil del Mundial de Sudáfrica y que reactivó a la selección holandesa, que no estaba dando la talla hasta que empató el partido. Nada fue como antes para los de Van de Van Marwijk, ni para los de Dunga, que tenían la situación bajo control hasta ese minuto 54.
Sorpresas te da la vida
Dunga pudo contar con Felipe Melo, un perfecto pendenciero del fútbol que se dedicó a dejar su huella en las piernas de los holandeses y que dejó el partido antes de tiempo por pisar a Robben sin balón. Antes, en el 10', encontró un agujero en la defensa holandesa que ni se pensaba. El jugador de la Juventus, al que le falta el cuchillo entre los dientes, metió un balón entre líneas que superó toda la defensa holandesa. El cuero acabó en las botas de Robinho, que no perdonó delante de Stekelenburg. Brasil abrió el marcador con Melo de asistente. Otro secreto de un juego inesperado.
El encuentro estuvo siempre en las manos de la 'canarinha', hasta el 1-1. Brasil fue una roca atrás y pensó antes de actuar en el centro del campo. Bastos, enemigo de Robben, tenía estudiada la situación. Holanda lo fió todo al futbolista del Bayern, que nunca eligió la opción correcta en el primer asalto. La pentacampeona utilizó el somnífero para dormir los ánimos holandeses y tener todo bajo control. Lo logró el equipo de Dunga hasta el descanso. Fue la mejor Brasil del Mundial, sin forzar la máquina.
Un borrón
Pero, todo, fue diferente en ese minuto 54, ya tras el paso por vestuarios. Sacó rápido una falta Sneijder para Robben y éste se la devolvió a su amigo. Sneijder centró al corazón del área, con la izquierda, perdiendo el equilibrio. Nunca pensó que iba a ser el centro de su vida. Falló Julio César, empataron los holandeses y Brasil se quedó sin respuesta. Fue cruel el equipo de Dunga con su historia. La 'canarinha' se quedó en blanco y recibió el segundo a la salida de un córner.
Robben botó desde la esquina, Kuyt prolongó en el primer palo y Sneijder marcó de cabeza, libre de marca, en el área pequeña. Wesley pareció un gigante de 1,70. Holanda ya había descosido la camiseta de la selección brasileña, que vistió de azul confirmando que ya no es la que era. Brasil fue un querer y no poder hasta el final del encuentro. Melo confirmó que es un futbolista violento y mafioso, fue expulsado por pisar a Robben, y la pentacampeona acabó con el escudo emborronado y perdiendo los papeles. Holanda se había cargado a Brasil.